
Chapter 1 - La Anciana que Parecía No Pertenecer Allí
La mansión brillaba bajo enormes lámparas de cristal mientras decenas de invitados elegantes conversaban junto a columnas de mármol, copas finas y arreglos florales perfectamente preparados.
Cerca de una pared permanecía Teresa Morales, una mujer de cabello completamente blanco, suéter gris sencillo, falda café y un pequeño bolso sostenido discretamente entre ambas manos.
Había aceptado asistir únicamente porque su hijo, Alejandro, insistió durante semanas en que quería presentarla finalmente ante socios, amigos y personas importantes para la familia.
Teresa nunca se sintió cómoda entre lujos. Había pasado gran parte de su vida trabajando en silencio y prefería una comida sencilla antes que cualquier celebración ostentosa.
Entonces apareció Valeria Santillán, prometida de Alejandro, luciendo un vestido largo color vino, joyas brillantes y una seguridad que atraía inmediatamente todas las miradas del salón.
Valeria observó a Teresa de arriba abajo y preguntó quién la había dejado entrar. La anciana respondió tranquilamente que estaba allí porque había recibido una invitación personal.
En lugar de disculparse, Valeria sonrió con desprecio, tomó a Teresa ligeramente del brazo y la condujo hacia el centro del vestíbulo delante de varios invitados.
“Miren quién llegó”, dijo levantando su copa. “Parece que algunas personas todavía no entienden cómo deben vestirse para entrar a lugares como este.”
Teresa bajó la mirada mientras escuchaba algunas risas nerviosas. No porque sintiera vergüenza de su ropa, sino porque no comprendía por qué alguien necesitaba humillarla públicamente.
Entonces Valeria inclinó lentamente su vaso y derramó jugo sobre el suéter gris. El salón quedó en silencio mientras Teresa contemplaba la mancha extendiéndose sobre su ropa.






